La dinámica minera de Santa Cruz suma un capítulo relevante con la decisión de Pursuit Minerals de avanzar sobre Sascha Marcelina, un proyecto epitermal de oro y plata ubicado en el Macizo del Deseado, una de las provincias metalogénicas más prolíficas del mundo. La compra, concretada mediante la adquisición de Andara Mining, marca el ingreso de la compañía australiana al segmento de metales preciosos en la Patagonia, complementando su estrategia de crecimiento que hasta ahora se centraba en el litio.
Un proyecto con historia técnica y un potencial aún abierto
El origen de Sascha se remonta a 2003, cuando Mirasol Resources jalonó el área para asegurar la conocida Sascha Vein Zone, una estructura epitermal de aproximadamente 5 kilómetros de longitud. Entre 2006 y 2009, bajo un acuerdo de exploración con Coeur Mining, se realizaron campañas de perforación diamantina, mapeo geológico y muestreos sistemáticos. En total se ejecutaron más de 4.300 metros de sondajes, ensayos geoquímicos y análisis estructurales que confirmaron la presencia de mineralización aurífera y argentífera cercana a superficie. Al finalizar el acuerdo, el proyecto volvió íntegramente a Mirasol.
La historia de Marcelina es posterior. En 2019, Mirasol firmó una opción de compra con Minera Piuquenes S.A. sobre 5.700 hectáreas adyacentes, permitiendo consolidar ambos bloques en un único distrito exploratorio: Sascha-Marcelina. A partir de entonces, la compañía desarrolló un análisis integrado del área que combinó datos de perforación histórica, mapeo detallado y estudios geoquímicos. Ese trabajo definió una huella hidrotermal de 65 km², con zonas de alteración avanzadas, capas de sílice preservadas, terrazas de sinterización y corredores de vetas, todos rasgos típicos de sistemas epitermales de baja sulfuración con potencial para alta ley en profundidad.
Durante esos años, distintas áreas objetivo —entre ellas Estancia, Igloo, Valdivia Brechón y la tendencia principal de Sascha— registraron anomalías metalíferas y resultados de perforación que, si bien no fueron concluyentes, confirmaron que el sistema mantiene continuidad y vectores hacia zonas no testeadas. Algunos sondajes anteriores incluso reportaron valores significativos, con intersecciones de alto tenor en sectores de la veta principal.
El avance de Pursuit y un distrito que vuelve al escenario
La adquisición realizada por Pursuit en 2025 completa un proceso iniciado meses antes con la firma de un acuerdo vinculante con Andara Mining para tomar control de Sascha y asumir la opción sobre Marcelina. La operación incluyó la emisión de 30 millones de acciones, un pago de US$1,5 millones a Mirasol Resources y el desembolso correspondiente a la primera etapa de la opción con los propietarios locales. Mirasol retuvo una regalía NSR del 1,5% sobre una eventual producción futura.
El equipo técnico de Pursuit realizó una reinterpretación integral de los datos históricos y desarrolló un nuevo modelo estructural y de alteración. Ese análisis identificó un corredor de aproximadamente 2 kilómetros con tres zonas de brotes de alto potencial aún sin perforación profunda. Los vectores geológicos señalan con claridad hacia la zona de ebullición, el nivel donde suelen concentrarse las mayores leyes de oro y plata en los sistemas epitermales y que, en este caso, permanece sin testear.
El bloque completo de Sascha Marcelina —hoy de unos 100 km²— vuelve así al radar gracias a un concepto geológico actualizado y a una estrategia de exploración enfocada en objetivos de impacto, principalmente en la tendencia principal de Sascha y en la capa de sílice de Marcelina.
Una estrategia dual que une litio y metales preciosos
La entrada de Pursuit en Santa Cruz se enmarca en su plan de crecimiento dual en Argentina. Mientras avanza en el desarrollo del proyecto de litio Río Grande Sur en Salta —con 1,1 millones de toneladas de CLE a una ley promedio de 505,8 mg/l y con el yacimiento Mito como vector de expansión de recursos—, la compañía incorpora un proyecto aurífero-argentífero de alto potencial en el sur del país.
Con los precios internacionales del litio mostrando señales de recuperación y con un mercado de metales preciosos que mantiene dinamismo, Pursuit busca consolidar una plataforma operativa diversificada, con presencia sostenida tanto en la transición energética como en la producción de oro y plata.




















