La edición 2026 de la Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC), realizada del 1 al 4 de marzo en Toronto, volvió a confirmar su lugar como el principal encuentro global de la industria minera. Más de 32.000 participantes provenientes de 135 países y más de 1.100 expositores se dieron cita en un evento que funciona como verdadero termómetro de la inversión minera internacional.
Para Argentina, la participación tuvo un significado especial. El país llegó al evento en un contexto de renovada expectativa inversora, impulsada principalmente por el nuevo Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que ya acumula compromisos en el sector minero por aproximadamente 47.000 millones de dólares.
La presencia argentina fue una de las más visibles de los últimos años. Gobernadores, funcionarios nacionales y representantes del sector privado participaron de múltiples encuentros con inversores, empresas y fondos internacionales interesados en el potencial geológico del país.

Uno de los momentos centrales fue el denominado “Argentina Day”, que reunió a cerca de 470 inversores internacionales interesados en conocer el nuevo escenario del país. Allí, el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, junto al coordinador del área de Energía y Minería, Daniel González, presentaron los principales lineamientos del nuevo marco regulatorio y los instrumentos que buscan garantizar previsibilidad para las inversiones de largo plazo.
Entre los puntos más destacados se mencionó el RIGI, que ofrece estabilidad fiscal por 30 años para proyectos de gran escala. También se remarcó el crecimiento del peso de la minería dentro de la economía argentina: el sector representó el 12% de las exportaciones totales en 2025 y proyecta alcanzar el 16% durante 2026.
En paralelo, la PDAC también sirvió como escenario para analizar el posicionamiento de las provincias argentinas dentro del mapa global de inversiones. El último informe del Fraser Institute mostró avances importantes para algunas jurisdicciones.
San Juan volvió a destacarse como la provincia mejor posicionada de América Latina para la inversión minera, ubicándose en el puesto 14 a nivel mundial. Mendoza, por su parte, regresó al ranking después de tres años de ausencia, alcanzando el puesto 56.
Santa Cruz mantuvo su lugar como una de las jurisdicciones más consolidadas del país, sostenida por su rol histórico como principal exportadora argentina de oro y plata. Río Negro también logró captar atención en el evento, particularmente por su potencial en uranio y nuevos proyectos en desarrollo.
El evento también fue escenario para la presentación de varios proyectos mineros que buscan avanzar bajo el régimen del RIGI. Entre los más destacados figuran Los Azules, en San Juan, con una inversión estimada en 2.672 millones de dólares; el proyecto Rincón, de Rio Tinto, en Salta, con 2.724 millones; el proyecto Galán Lithium en Catamarca, con 217 millones; y el plan de expansión del proyecto Gualcamayo, también en San Juan, con una inversión proyectada de 665 millones de dólares.
En el plano regional, otro de los anuncios relevantes fue el lanzamiento de la Alianza Minera de América Latina (ALMA), una iniciativa orientada a fortalecer la cooperación entre países productores y mejorar la competitividad de la región frente a otros polos mineros del mundo.
Santa Cruz, una de las presencias patagónicas más visibles
Dentro del panorama argentino, Santa Cruz tuvo una de sus participaciones institucionales más activas de los últimos años en PDAC.
La provincia contó con un stand propio dentro del Argentina Mining Pavilion, inaugurado por el ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, junto al presidente de FOMICRUZ, Fernando Baños. Desde allí se presentaron ante inversores internacionales las oportunidades geológicas de la provincia y el potencial de nuevos desarrollos.

Uno de los ejes del mensaje provincial fue la diversificación de su matriz minera. Históricamente asociada a la producción de oro y plata, Santa Cruz comenzó a mostrar también su potencial en minerales estratégicos vinculados a la transición energética.
Entre ellos se destacaron recursos de uranio estimados en alrededor de 10.000 toneladas, identificaciones de más de 50.000 toneladas de vanadio y nuevos indicios de tierras raras en el Macizo del Deseado.
Durante su presentación, el ministro Álvarez reafirmó el enfoque del gobierno provincial en relación con el desarrollo del sector, señalando que la provincia busca impulsar el crecimiento minero a través de inversión privada, generación de empleo y políticas públicas orientadas al desarrollo productivo.
A su vez, el ecosistema financiero también tuvo presencia en el evento. El Banco Santa Cruz y la Unidad Minera de Servicios Financieros del Grupo Petersen participaron de reuniones y actividades orientadas a fortalecer herramientas de financiamiento para proyectos del sector.
Los desafíos que también dejó la PDAC
Más allá del optimismo general que rodeó a la delegación argentina, la PDAC también dejó en evidencia algunas diferencias regionales en materia de posicionamiento y desarrollo minero.
Mientras provincias como San Juan, Salta o Catamarca avanzan con proyectos concretos bajo el régimen RIGI, hasta el momento ninguno de los proyectos aprobados dentro de ese esquema se ubica en la Patagonia.
Este punto refleja una de las principales tareas pendientes para las provincias del sur: transformar su potencial geológico en nuevos desarrollos productivos.
El informe del Fraser Institute también mostró un panorama heterogéneo. Mientras algunas provincias avanzan en competitividad minera, otras enfrentan cuestionamientos por incertidumbre regulatoria o falta de claridad normativa.
En el caso de la Patagonia, la presencia institucional durante la PDAC también mostró contrastes.
Santa Cruz y Río Negro lograron mayor visibilidad dentro de la agenda del evento. En el caso de Río Negro, la presencia del gobernador Alberto Weretilneck permitió impulsar reuniones con empresas interesadas en proyectos de uranio, entre ellos el proyecto Ivana.
Chubut, en cambio, tuvo una participación más limitada dentro de la agenda central del evento, en un contexto donde el debate sobre el desarrollo minero continúa siendo uno de los temas más sensibles dentro de la provincia.
Neuquén también tuvo una presencia institucional menos visible que en otras ediciones, pese a que históricamente ha sido considerada una jurisdicción con potencial geológico relevante.
A estos factores se suman desafíos estructurales propios de la región patagónica, vinculados a infraestructura, logística y conectividad, aspectos que influyen directamente en la competitividad de nuevos proyectos mineros.
En el caso particular de Santa Cruz, otro de los desafíos señalados por analistas del sector es la necesidad de sostener el nivel de producción frente al natural proceso de maduración de algunos yacimientos de oro y plata, lo que refuerza la importancia de avanzar en exploración y nuevos desarrollos.
Una señal clara del escenario minero que viene
La PDAC 2026 dejó un mensaje claro para la industria: Argentina se consolida cada vez más como un destino relevante dentro del mapa minero global.
Sin embargo, el evento también evidenció que el desarrollo del sector avanza a diferentes velocidades según la región del país. Mientras el NOA y San Juan ya muestran proyectos concretos en etapa de inversión, la Patagonia todavía enfrenta el desafío de convertir su enorme potencial geológico en nuevos proyectos productivos.
En ese escenario, la presencia institucional y la promoción internacional seguirán siendo claves para posicionar a la región en la agenda de la inversión minera global.
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