En diálogo con Canal 7 Sensaciones, delegados de ASIMRA en Santa Cruz expusieron los principales resultados de su gestión reciente, marcada por un escenario desafiante pero con avances concretos en materia laboral, salarial y social dentro de la actividad minera. A partir de esa base, la información permite reconstruir un panorama claro sobre el presente del gremio y su proyección en la provincia.
Tal como comentaramos en notas anteriores de Extremo Minero, el periodo 2025-2026 representó un punto de inflexión para los delegados, quienes transitan su segundo año de gestión tras una etapa inicial enfocada en el contacto directo con los afiliados, recorriendo sectores operativos y relevando demandas concretas. Esa estrategia permitió consolidar una agenda de reclamos que luego fue trasladada a la mesa de negociación con la empresa ENAEX, uno de los actores relevantes en servicios para la minería.

El resultado más significativo de ese proceso fue la firma de un acuerdo hacia fines de 2025, donde la compañía se comprometió a dar respuesta progresiva a los puntos planteados por los trabajadores. Si bien el inicio de 2026 presentó dificultades en la implementación, finalmente se logró concretar uno de los reclamos centrales: la equiparación del bono para supervisores.
Hasta entonces, los trabajadores fuera de convenio percibían aproximadamente la mitad del puntaje respecto a quienes estaban bajo convenio colectivo. Tras las negociaciones, se alcanzó la igualdad en el esquema, fijando el valor en 3,41 puntos, en línea con el resto de los trabajadores. Este cambio representa un avance concreto en términos de equidad interna.
Además, se confirmó que la empresa se comprometió a abonar el diferencial pendiente —estimado en 1,41 puntos— a mediados de abril, luego de que el gremio advirtiera sobre la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza ante incumplimientos.
Un gremio que se mueve, gestiona y consigue
En paralelo a lo estrictamente salarial, ASIMRA también impulsa iniciativas sociales. Entre ellas, se destaca el fortalecimiento de un programa de becas destinado a hijos de afiliados, orientado a acompañar económicamente a estudiantes secundarios y universitarios, especialmente aquellos que deben continuar su formación fuera de sus localidades de origen. La iniciativa busca reconocer el esfuerzo académico y aliviar la carga económica de las familias en un contexto complejo.
En términos de crecimiento institucional, el gremio avanza en su expansión dentro de Santa Cruz, con presencia en distintos yacimientos y una estrategia activa para sumar trabajadores que actualmente no se encuentran afiliados. La sede provincial funciona en Puerto San Julián, aunque se proyecta abrir nuevas oficinas, con Perito Moreno como uno de los puntos prioritarios en el corto plazo.
Incluso, ya se encuentra prevista una visita de la comisión directiva durante abril a esa localidad, con el objetivo de fortalecer el vínculo territorial, difundir el trabajo gremial y avanzar en la consolidación de una estructura más amplia en la región.
El proceso que atraviesa ASIMRA refleja una etapa de consolidación, con foco en la representación efectiva, la mejora de condiciones laborales y el crecimiento sostenido dentro del entramado minero de Santa Cruz.
Al final del día, este tipo de avances no solo impactan en los trabajadores directamente involucrados, sino que también contribuyen a ordenar relaciones laborales en un sector estratégico para la provincia.
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