La Cámara Minera de Santa Cruz (CAMICRUZ) formalizó la renovación de su Consejo Directivo para el período 2025-2027. Verónica Nohara (Minera Don Nicolás) continuará en la presidencia, acompañada por Agustín del Castillo (Cerro Vanguardia S.A.) como vicepresidente. El comunicado oficial destaca la “consolidación de resultados positivos” y el “fortalecimiento institucional” alcanzado en el período anterior.
Sin embargo, el contexto en el que se produce esta renovación obliga a un análisis más profundo sobre la realidad estructural de la minería santacruceña.
La gestión que ahora se extiende comenzó en julio de 2021. En aquel momento se planteó la necesidad de sostener estándares altos de desempeño y fortalecer el diálogo con Estado, sindicatos, proveedores y comunidades. Cuatro años después, la provincia mantiene actividad sostenida, pero enfrenta señales claras de agotamiento en su matriz productiva.
En materia exploratoria, si bien durante 2024 se informaron 16 proyectos en actividad y aproximadamente 11.000 metros de perforación diamantina, el volumen resulta acotado frente a la urgencia de renovar reservas en yacimientos maduros como Cerro Vanguardia, Cerro Negro o Cerro Moro. La exploración profunda y de riesgo, clave para descubrimientos significativos, continúa siendo limitada en comparación con otros distritos mineros competitivos.
En paralelo, varias operaciones avanzan hacia etapas de cierre o transición. Manantial Espejo y Lomada de Leiva transitan procesos de finalización progresiva, mientras que extensiones como Pit Zorro en Don Nicolás u Odín en San José representan ampliaciones puntuales que, aunque relevantes para sostener empleo y producción en el corto plazo, no constituyen reemplazos estructurales de reservas.
En términos de inversiones, la provincia continúa dependiendo de operaciones consolidadas. La participación institucional en foros internacionales como PDAC o Argentina Mining ha permitido visibilidad, pero aún no se traduce en la radicación de nuevos proyectos de gran escala que diversifiquen el portafolio productivo provincial. A esto se suma un rasgo que se ha mantenido en los últimos años: buena parte de las gestiones, reuniones y definiciones estratégicas se desarrollan con muy bajo perfil comunicacional, lo que limita la construcción de una narrativa clara sobre objetivos, avances y resultados concretos ante la sociedad santacruceña.
El nuevo Consejo Directivo presenta algunos cambios formales: Agustín del Castillo reemplaza a Roberto Cacciola en la vicepresidencia; Néstor Rigamonti asume la secretaría; María Eugenia Sampalione (Newmont) continúa como tesorera; y Luis Sánchez (Estelar Resources) se incorpora como vocal titular. No obstante, la continuidad en la presidencia y en cargos estratégicos marca una línea de estabilidad más que de reformulación profunda.
Entre los desafíos centrales que deberá afrontar esta nueva etapa aparecen tres ejes ineludibles: la renovación de reservas, la competitividad frente a otros destinos de inversión y la integración efectiva del entramado productivo local. Tras más de una década de desarrollo sostenido, el compre santacruceño y la ampliación real de pymes proveedoras continúan siendo temas de debate recurrente dentro del ecosistema minero provincial.
La minería en Santa Cruz sigue siendo uno de los pilares económicos más relevantes de la provincia. Sin embargo, el escenario global es cada vez más competitivo y selectivo en la asignación de capital. La estabilidad macroeconómica, la previsibilidad normativa, la eficiencia operativa y la aceptación social son variables determinantes para definir el futuro del sector.
La renovación de CAMICRUZ abre una nueva etapa institucional. La continuidad puede interpretarse como señal de estabilidad, pero también como un desafío adicional: demostrar con resultados concretos —y con una comunicación más transparente y activa— que la minería santacruceña puede sostener producción, generar nuevos descubrimientos y ampliar su impacto positivo en el desarrollo provincial.
Las declaraciones institucionales fijan el rumbo. El verdadero indicador, como siempre, será la capacidad de traducir esos objetivos en proyectos, inversión y empleo genuino para Santa Cruz.



























