La compañía canadiense Latin Metals Inc. informó que su socio operador Daura Gold Corp. dio inicio a una nueva etapa de exploración en el proyecto Cerro Bayo, ubicado en el Macizo del Deseado, provincia de Santa Cruz, uno de los distritos auríferos y argentíferos más relevantes del país.
Las tareas comenzaron con un programa de polarización inducida (IP), que se ejecuta sobre corredores estructurales prioritarios y forma parte de los compromisos asumidos por Daura en el marco del acuerdo de opción que le permite adquirir hasta el 80 % de participación en el proyecto. Los relevamientos incluyen perfiles IP pole–dipole y estudios mediante arreglo gradiente, orientados a mejorar la definición de zonas resistivas y silicificadas previamente identificadas.
Estos trabajos apuntan a refinar nueve áreas objetivo de alta prioridad, que ya habían sido delimitadas a partir de campañas anteriores de geoquímica, mapeo geológico, estudios geofísicos y más de 100 kilómetros lineales de magnetometría. En paralelo, la operadora avanza con la preparación de un programa inicial de perforación de aproximadamente 1.500 metros, previsto para comenzar a principios de 2026.
Cerro Bayo cuenta con permiso ambiental de exploración vigente, luego de la aprobación del Informe de Impacto Ambiental en marzo de 2025, que autoriza la instalación de 21 plataformas de perforación. Este avance regulatorio permite acelerar el paso hacia la etapa de testeo con sondajes, reduciendo los tiempos administrativos habituales en proyectos de esta escala.
Desde el punto de vista geológico, los trabajos realizados hasta el momento permitieron definir una cuenca estructural de aproximadamente seis kilómetros de ancho, con múltiples vetas y zonas de alteración compatibles con un sistema epitermal de baja sulfuración, un modelo ampliamente reconocido en el Macizo del Deseado. La actual campaña geofísica busca mejorar la resolución de estos cuerpos mineralizados antes del inicio de la perforación, optimizando la ubicación de los pozos.
El proyecto se emplaza en el corazón del Macizo del Deseado, una provincia geológica donde desde la década de 1990 se han identificado más de 600 millones de onzas de plata y alrededor de 20 millones de onzas de oro, y que alberga operaciones en producción y proyectos avanzados como Cerro Negro (Newmont) y San José (Hochschild Mining). En línea con los estándares internacionales de divulgación, la compañía aclaró que estos yacimientos corresponden a propiedades adyacentes y que sus características no son indicativas de recursos ni resultados económicos en Cerro Bayo.
En el plano corporativo, Latin Metals informó que recibió un pago de US$200.000 correspondiente al acuerdo de opción con Daura Gold, abonado en acciones de la operadora mediante la emisión de 744.992 títulos, a un valor de US$0,37 por acción. A esto se suman ingresos por US$1,79 millones provenientes del ejercicio de opciones y warrants, de los cuales aproximadamente US$570.000 corresponden a opciones y US$1,22 millones a warrants, en varios casos ejercidos a precios cercanos a los valores de mercado.
Según indicó la compañía, estos fondos fortalecen su posición financiera de cara a 2026 y se alinean con su estrategia de operar con un presupuesto disciplinado, orientado a minimizar la dilución de los accionistas. Latin Metals desarrolla su actividad bajo un modelo de generación de proyectos, con una cartera de 18 activos de exploración en Argentina y Perú, que son avanzados mediante acuerdos con socios estratégicos que financian las etapas técnicas.
En este contexto, el inicio de los trabajos geofísicos en Cerro Bayo marca un nuevo paso en la consolidación del proyecto dentro del esquema exploratorio del Macizo del Deseado, con el foco puesto en llegar a la perforación con mayor precisión geológica y menor riesgo técnico.



























