¡Descubrimiento Espectacular! Astra Exploration reportó una segunda tanda de resultados de laboratorio correspondientes a su programa de perforación Fase 2 en el proyecto La Manchuria, con intersecciones significativas de plata y oro de alta ley y, lo más relevante, el descubrimiento de una nueva zona mineralizada paralela.
El CEO de la compañía, Brian Miller, explicó el alcance del hallazgo y lo vinculó directamente con la estrategia técnica diseñada para esta etapa exploratoria:
“El gran destaque de este comunicado es el descubrimiento de una nueva zona paralela a la principal que no había sido testeada previamente, ubicada entre 200 y 300 metros al sudoeste. Lo que buscábamos con los primeros 5.000 metros era expandir realmente la huella cercana a superficie, y este descubrimiento lo logró de manera espectacular: es muy cercana a superficie, de alta ley y está abierta en todas las direcciones.”
La nueva zona, denominada Basalto, confirma que el sistema no presenta límites geológicos definidos en el área evaluada hasta el momento, manteniendo continuidad en rumbo, lateralmente y en profundidad.
Un sistema que crece en todas las dimensiones
El programa total contempla 10.000 metros de perforación. Los primeros 5.000 metros estuvieron orientados a maximizar la cantidad de sondajes someros —con profundidades promedio entre 100 y 125 metros y algunos de apenas 50 metros desde superficie— con el objetivo de demostrar que la extensión superficial del sistema era mayor a la estimada históricamente.

Actualmente, la compañía confirmó que el proyecto presenta cuatro zonas de vetas paralelas:
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Zona Principal
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Zona Este
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Zona Road
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Zona Basalto (nuevo descubrimiento)
La huella lateral definida alcanza ahora 1,2 kilómetros de ancho, con 750 metros de rumbo comprobado en la zona principal, abierta en ambos sentidos. En la zona Este ya se establecieron 200 metros de rumbo, mientras que Basalto y Road aún requieren mayor perforación para definir continuidad estructural.
Un punto técnico clave es que las vetas de la zona principal muestran indicios de convergencia en profundidad, alrededor de los 170 a 180 metros verticales. Este comportamiento es particularmente relevante en sistemas epitermales del Macizo del Deseado, donde la convergencia puede asociarse a zonas alimentadoras de mayor ley.

Sobre este aspecto, Miller fue claro al señalar el potencial estructural que comienza a delinearse:
“Estamos viendo indicios tempranos de que las vetas en la zona principal están convergiendo en profundidad, alrededor de los 170 a 180 metros. Este sistema se ha abierto completamente en todas las dimensiones. Hemos perforado a través de una unidad que antes se pensaba que lo limitaba y volvimos a interceptar las rocas hospedantes favorables. Literalmente estamos apenas rascando la superficie.”
Andesitas productivas: cambio en el modelo geológico
Históricamente se consideraba que ciertas unidades andesíticas dentro del proyecto eran estériles. Sin embargo, los últimos resultados muestran que algunas de estas rocas hospedan mineralización significativa. En un comunicado previo, la empresa informó una intersección de 3,1 metros con 9 g/t de oro y casi 1.300 g/t de plata en una andesita tipo sill.
Este cambio conceptual amplía el espectro de objetivos geológicos y refuerza la fertilidad del sistema hidrotermal, incorporando una nueva unidad de roca productiva dentro del modelo exploratorio.
Contexto regional y paralelismos geológicos
La Manchuria se ubica dentro del Macizo del Deseado, una de las provincias geológicas más prolíficas de Argentina en materia de oro y plata. En ese contexto, Astra ha señalado similitudes evolutivas con el desarrollo histórico del depósito Cerro Negro, actualmente operado por Newmont.
La referencia es estrictamente geológica y vinculada a la arquitectura del sistema. En Cerro Negro, el descubrimiento de zonas alimentadoras de alta ley en profundidad fue determinante en su valorización, proceso que incluyó la adquisición por parte de Goldcorp en 2010.
Astra aclara que no afirma poseer un depósito equivalente, pero reconoce patrones comparables en términos de evolución estructural y comportamiento epitermal.
Próxima etapa: perforación profunda y geofísica extendida
Quedan pendientes 12 sondajes de la primera campaña, cuyos resultados podrían redefinir prioridades técnicas. La segunda etapa de 5.000 metros, prevista para fines de marzo o principios de abril, apuntará a objetivos algo más profundos —aunque siempre dentro de rangos inferiores a 200 metros promedio— y a sectores cubiertos por basaltos volcánicos.
La compañía ya inició la extensión de un relevamiento geofísico IP hacia el oeste y sudoeste, precisamente sobre las coberturas basálticas que podrían ocultar continuidad estructural bajo superficie.
El sondaje más profundo ejecutado hasta el momento alcanzó aproximadamente 250 metros verticales. La hipótesis preliminar sugiere que, si las vetas continúan con la inclinación observada, una eventual zona alimentadora podría ubicarse en torno a los 300 metros de profundidad, aunque esto deberá confirmarse con perforación adicional.
Una etapa exploratoria decisiva
Desde el punto de vista técnico, el proyecto pasó en pocos meses de contar con una única zona densamente perforada a definir cuatro corredores estructurales abiertos, con expansión lateral significativa y evidencia de continuidad en profundidad.
En Santa Cruz, donde la exploración avanzada es la antesala de decisiones de inversión mayores, la evolución de La Manchuria será seguida de cerca por el sector, considerando la importancia estratégica del oro y la plata para la matriz productiva provincial.
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