Noticias, empresas y protagonistas de la minería argentina   ·   16 de mayo de 2026    ·   02:43 hs
Seguinos
/
/
«Lo que está en juego no es mi empresa: ¡es el futuro de Puerto Deseado!», la denuncia de un veterinario contra el sistema de privilegios

«Lo que está en juego no es mi empresa: ¡es el futuro de Puerto Deseado!», la denuncia de un veterinario contra el sistema de privilegios

Saborido
Jorge Eduardo Saborido, médico veterinario matriculado N° 6751 con consultorio en Sarmiento 853 de Puerto Deseado, Santa Cruz, rompió el silencio con una carta pública que expone lo que describe como un «freno mortal para las empresas locales».
El profesional, que durante más de una década presentó propuestas formales para servicios que su comunidad necesita —desde control de plagas en yacimientos hasta castración masiva de felinos— denuncia un patrón sistemático: requisitos técnicos complejos, procesos opacos y adjudicaciones a operadores externos.
«No hablo de enemigos. Hablo de un sistema que, por pactos invisibles o inercias viejas, termina dejando afuera a quienes vivimos acá», escribió.
Saborido vincula esta dinámica con la fuga de jóvenes de la ciudad: mientras los políticos prometen leyes para retener talento, en Puerto Deseado «nuestros hijos se van a otros puntos del país y no vuelven».
Su llamado es directo: una *«imponente presencia de toda la comunidad» para priorizar el trabajo local y frenar a quienes «detonan» la unidad desde adentro.
«Lo que está en juego no es mi empresa: ¡es el futuro de Puerto Deseado!»
A continuación copiamos textual el escrito publicado por Saborido en sus redes sociales:
Reflexión a la comunidad de Puerto Deseado Hay silencios que pesan más que un grito.
Silencios que se acumulan durante años, que se vuelven rutina, que se aceptan como si fueran parte del paisaje. Silencios que, sin quererlo, terminan dejando afuera a quienes trabajan, estudian, se forman y esperan —con paciencia y dignidad— una oportunidad justa. Me da pena cuando veo políticos decir que con las nuevas leyes generadas van a lograr que los jóvenes vuelvan al país o no se vayan y… acá en Puerto Deseado nuestros hijos se van a otros puntos del país “no vuelven”, ese es uno de los resultados de estas operaciones ( que peleemos entre nosotros para que unos pocos saquen partido) Este es el silencio que muchos vivimos en Puerto Deseado.
puerto deseado
Puerto Deseado, imagen ilustrativa
El silencio de los que “no tenemos contactos”, de los que llegamos tarde cuando ya habían “detonado” la Cámara de Comercio, de los que golpeamos puertas durante más de una década sin obtener respuesta. El silencio de quienes tenemos oficios, empresas, experiencia comprobable, formación, antecedentes impecables… y aun así quedamos mirando desde afuera cómo otros deciden, negocian y reparten.
Durante once años presenté papeles, carpetas, certificaciones, habilitaciones nacionales, provinciales y municipales. Once años ofreciendo servicios que nuestra comunidad necesita: – Control de plagas en yacimientos – Castración masiva de felinos ( son plaga en un yacimiento). – Capacitación en Buenas Prácticas de Manufactura – Trabajo profesional, local, responsable Y sin embargo, una y otra vez, la misma escena: Por email llegan “complejisimos” requisitos técnicos, ambientales y de presupuestacion económica, los encaras con contadores , abogados, para no dejar cabos sueltos.. y “poder entrar a trabajar, nada más que eso: “trabajar” Al tiempo como no te llaman a ver en qué fallaste, solo responden ( después de 30 de-mails) “No ha sido adjudicado”, “Después te avisamos”, “Ya veremos”, y luego… nada. Para luego enterarte que el trabajo se lo dieron a otro y encima, no es de la localidad.
Un silencio que no explica, que no aclara, que no permite crecer ni emplear gente. Un silencio que, en los hechos, es un freno mortal para las empresas locales. No hablo de enemigos. No hablo de nombres propios. Hablo de un sistema que, por pactos invisibles o inercias viejas, termina dejando afuera a quienes vivimos acá, trabajamos acá y apostamos por este lugar incluso cuando todo se vuelve cuesta arriba.
Y cuando el silencio se rompe, aparece la posibilidad con la esperanza ( que es lo último que se pierde), se establezca una imponente presencia de toda la comunidad para dar prioridad al trabajo local ( y estar atentos a los detonadores seriales agazapados viendo la oportunidad de “romper”) Por eso escribo esta nota.
Porque lo que está en juego no es mi empresa: ¡es el futuro de Puerto Deseado! Si seguimos divididos, si seguimos peleando entre nosotros ( por el miserable “ego” y las ansias de poder), mientras otros hacen negocios, si seguimos aceptando que las oportunidades pasen de largo… entonces el futuro será triste, repetido, previsible. Un futuro donde los inocentes —los que trabajan, los que estudian, los que emprenden— seguirán en silencio.
Noticias relacionadas /
Skyper Blanca Lavadero (911 x 141 px)
Skyper MP Refrigeraciones
Publicado por /
Periódico digital
Compartí esta noticia /
Formá parte de la Guía de Trabajadores.

Suscribite a la guía y mostrá todas tus habilidades, experiencia laboral, estudios y mucho más, para que las empresas te conozcan y puedan contactarte.

TrabajadorSinFondo