Noticias, empresas y protagonistas de la minería argentina   ·   20 de agosto de 2026    ·   18:22 hs
Seguinos
/
/
Cómo nos ve un CEO Minero: Si la mina crece, ¿crece también Santa Cruz?

Cómo nos ve un CEO Minero: Si la mina crece, ¿crece también Santa Cruz?

Skyper AMUTMIN
Skyper ASIJEMIN
watermarked img 8135556003597527385

La última parte de nuestra serie sobre la mirada de Mark Brennan, CEO de Cerrado Gold, obliga a salir de la empresa y mirar hacia el territorio

Durante dos entregas escuchamos a Mark Brennan, CEO de Cerrado Gold, hablar de Minera Don Nicolás desde una perspectiva muy concreta: la de una compañía que quiere hacer crecer un activo minero, aumentar su producción, explorar nuevas oportunidades y reducir sus costos.

Te puede interesar: Cómo nos ve un CEO minero: Santa Cruz desde la mirada de Mark Brennan de Cerrado Gold

Como ya explicamos, la entrevista fue realizada por Resource Talks, un canal especializado en compañías mineras y mercados de inversión. Y justamente por eso decidimos leerla desde otro lugar. Primero preguntamos cómo nos ve un CEO minero, después analizamos qué ve Cerrado Gold debajo de Santa Cruz y ahora llegamos a la pregunta más importante para nuestra provincia:

¿Qué debería ver Santa Cruz y nosostros, los santacruceños, cuando miramos ese mismo crecimiento?

Porque si Cerrado logra avanzar hacia las 100.000 onzas anuales que Brennan menciona como objetivo, no estaremos solamente frente a una operación que produce más oro, estaremos frente a una operación que necesitará más trabajadores, más servicios, más proveedores, más infraestructura, más logística y más capacidad y ahí aparece la verdadera discusión.

La minería tiene una particularidad que muchas veces se pierde en las discusiones públicas, el mineral está localizado, no podemos trasladar el yacimiento a otra provincia. Pero buena parte de los recursos económicos que genera una mina sí puede circular por distintos lugares.

El oro puede venderse en el mercado internacional. Los equipos pueden fabricarse en otro país. Los servicios pueden contratarse en otra provincia. Determinados profesionales pueden llegar desde otros lugares.

Por eso, que una mina esté en Santa Cruz no significa automáticamente que todo el valor generado por esa mina quede en Santa Cruz y esa diferencia es central. El desafío de una política minera inteligente no debería ser impedir que la empresa gane dinero, al contrario. Una minera rentable tiene más posibilidades de invertir, crecer, explorar y sostener empleo. El desafío es conseguir que, a medida que esa empresa crece, también crezca la participación de la economía santacruceña dentro de esa cadena de valor.

Minera Don Nicolás no parte de cero, la operación ya produce, emplea trabajadores, contrata servicios y genera actividad económica en la provincia. La propia información de la compañía ubica actualmente en 285 personas la dotación laboral de la operación, con un 72% de trabajadores santacruceños. Si bien no termina de cumplir con la famosa legislación del 90/10, es un dato concreto y positivo y que también permite formular una pregunta.

Si la compañía aspira a duplicar aproximadamente su escala productiva: ¿Qué ocurrirá con esos números?

¿Habrá más trabajadores?; ¿Cuántos serán santacruceños?; ¿Crecerá proporcionalmente la contratación de proveedores locales?; ¿Podrán las empresas de Santa Cruz responder a las nuevas demandas?; ¿Habrá nuevos emprendimientos alrededor de la operación?; Estas preguntas no son contra Cerrado Gold son, precisamente, las preguntas que una provincia minera debería estar haciendo antes de que llegue el crecimiento, no después.

En tal sentido, el 90/10 cambia la vara y Santa Cruz también modificó su propia discusión. Durante años, la referencia fue la denominada Ley 3141 y el esquema 70/30 de trabajadores locales y no locales. La provincia avanzó posteriormente hacia un objetivo de 90% de mano de obra santacruceña, buscando que una mayor proporción de los puestos generados por las actividades productivas quede en manos de trabajadores de la provincia, un cambio que no es menor y que ya hemos analizado en distintas notas de nuestra redacción. La realidad es que ese cambio no es menor, porque si una operación pretende crecer, también deberá hacerlo su capacidad de incorporar trabajadores locales y acá aparece una responsabilidad compartida.

La empresa debe generar oportunidades. El Estado debe controlar y facilitar. Los sindicatos deben acompañar la formación y defensa del empleo y la provincia debe preparar trabajadores capaces de ocupar esos puestos.

No alcanza con tener mano de obra disponible y esto lo vamos a sostener hasta el hartazgo: La minería moderna necesita capacitación, seguridad, especialización y experiencia.

El otro gran desafío: los proveedores

Probablemente sea acá donde Santa Cruz tenga una de las mayores oportunidades. Una mina no funciona solamente con sus trabajadores directos. Necesita transporte, mantenimiento, soldadura, alimentación, alojamiento, construcción, servicios profesionales, tecnología, indumentaria, seguridad, comunicaciones, movimiento de suelos, logística y cientos de actividades complementarias. Cada una de esas necesidades puede convertirse en una empresa santacruceña. Pero para eso hay una condición: Que pueda competir.

El concepto de “compre local” no debería confundirse con comprar localmente sin importar precio, calidad o capacidad. Si una empresa santacruceña quiere convertirse en proveedor minero, tiene que poder responder a los estándares de una industria internacional y si logra hacerlo, la oportunidad es enorme. Porque una pyme que entra en la cadena minera no solamente vende una vez, puede crecer.

Puede incorporar empleados, puede invertir, puede certificarse, puede acceder a nuevos mercados y puede incluso terminar trabajando para otras operaciones fuera de Santa Cruz. Ahí aparece uno de los verdaderos efectos multiplicadores de la minería.

El problema sería que la expansión encuentre a Santa Cruz desprevenida

Este quizás sea el punto más importante que deja nuestra trilogía. Cerrado Gold está mirando hacia adelante, está perforando, está buscando recursos, está pensando en aumentar producción, está analizando costos, está proyectando inversiones y está intentando convertir a Don Nicolás en un activo de mayor escala.

La pregunta es si Santa Cruz está mirando hacia adelante con la misma intensidad.

Porque sería un error esperar a que la expansión esté completamente definida para recién comenzar a formar trabajadores, fortalecer proveedores o planificar infraestructura.

El desarrollo económico necesita anticipación, una empresa minera puede decidir aumentar su producción en función de sus estudios técnicos y económicos. Pero una provincia necesita mucho más tiempo para formar personas, desarrollar empresas y construir capacidades.

Hay una discusión todavía más profunda, durante mucho tiempo, la conversación minera argentina quedó atrapada entre dos posiciones. De un lado, quienes presentan a la minería como una fuente automática de desarrollo y del otro, quienes cuestionan prácticamente cualquier beneficio que la actividad pueda generar.

La realidad es bastante más compleja. La minería genera riqueza. Pero la magnitud del desarrollo territorial que esa riqueza produce depende de cómo se construye la cadena alrededor del proyecto.

Una mina puede generar cientos de empleos directos y miles de puestos indirectos, puede demandar millones de dólares en bienes y servicios, puede aportar impuestos y regalías, puede desarrollar infraestructura. Pero también puede ocurrir que una parte importante de esa actividad económica sea capturada fuera del territorio.

Por eso la pregunta correcta no es: “¿La minería deja algo?”

La pregunta correcta es: “¿Cuánto deja, dónde lo deja y cómo podemos aumentar ese impacto sin destruir la competitividad de la actividad?”

Ese es un debate mucho más serio.

El CEO y la provincia tienen objetivos diferentes

La entrevista de Mark Brennan permite entender algo fundamental, Cerrado Gold tiene una responsabilidad frente a sus accionistas: Debe producir}, debe controlar costos, debe invertir de manera eficiente, debe cuidar su capital, debe generar rentabilidad.

Santa Cruz, en cambio, tiene otra responsabilidad

Debe procurar que la explotación de sus recursos naturales contribuya al desarrollo económico y social de sus habitantes. No son objetivos incompatibles, pero tampoco son exactamente iguales: y es ahí donde tiene que aparecer la política pública.

No para reemplazar a la empresa, no para decidir cuánto debe ganar, sino para construir las condiciones para que una mayor parte de la actividad económica asociada a la minería pueda desarrollarse dentro de la provincia.

La gran oportunidad de Santa Cruz

Si Don Nicolás efectivamente avanza hacia una producción de 100.000 onzas anuales, Santa Cruz tendrá una oportunidad, pero también tendrá una obligación: Prepararse.

Porque detrás de cada aumento de producción hay contratos, detrás de cada contrato hay empresas y detrás de cada empresa hay trabajadores, detrás de cada trabajador hay una familia y una comunidad. Ese es el verdadero efecto multiplicador que muchas veces se pierde cuando solamente hablamos de toneladas, onzas o dólares. La minería no termina en la boca de mina. Ahí comienza una cadena económica mucho más amplia.

Te puede interesar también: Cómo nos ve un CEO, Segunda entrega: lo que Cerrado Gold ve debajo de Santa Cruz

Entonces, ¿cómo nos ve un CEO minero?

Después de tres entregas, probablemente podamos responder parcialmente aquella pregunta con la que iniciamos esta serie. Mark Brennan mira Santa Cruz como un territorio donde Cerrado Gold todavía encuentra posibilidades de crecimiento, ve un activo que puede producir más, ve oportunidades de exploración, ve posibilidades de reducir costos, ve una operación que puede aumentar su generación de caja, ve un proyecto que todavía tiene recorrido.

Eso es lo que ve la compañía. Ahora nos corresponde a nosotros, a Santa Cruz, hacer su propia lectura.

Nosotros deberíamos ver trabajadores que pueden capacitarse, proveedores que pueden crecer, empresas que pueden profesionalizarse, comunidades que pueden desarrollarse y una economía provincial capaz de capturar una mayor proporción del valor generado por la actividad.

No se trata de elegir entre la empresa y la provincia. Se trata de entender que una minería exitosa necesita de las dos.

Esta trilogía comenzó con una pregunta: ¿Cómo nos ve un CEO minero?  Terminamos con otra que, quizás, sea mucho más importante: ¿Cómo queremos que nos vea la minería dentro de diez años?

¿Cómo una provincia donde está el mineral?, ¿Cómo una jurisdicción donde se puede invertir? ¿Cómo una fuente de trabajadores?¿Cómo un territorio con proveedores competitivos? ¿O como una verdadera provincia minera, capaz de construir alrededor de sus recursos una economía diversificada, profesional y sostenible?

La respuesta no la tiene Mark Brennan. Tampoco Cerrado Gold. La respuesta es una construcción santacruceña.

Y quizás esa sea la principal conclusión que deja esta entrevista, el CEO nos mostró cómo mira la mina: Ahora nos toca a nosotros decidir cómo queremos mirar nuestra minería.

Noticias relacionadas /
Skyper Catering José Basualdo
Skyper ChonAike
Publicado por /
Periódico digital
Compartí esta noticia /
Formá parte de la Guía de Trabajadores.

Suscribite a la guía y mostrá todas tus habilidades, experiencia laboral, estudios y mucho más, para que las empresas te conozcan y puedan contactarte.

TrabajadorSinFondo