La provincia volvió a colocar sus recursos minerales estratégicos en una vidriera internacional. En París, durante la Argentina Week, el ministro de Energía y Minería Jaime Álvarez presentó ante referentes vinculados con la energía y la inversión el potencial de Santa Cruz en uranio y tierras raras, mientras Palermo Aike ocupó otro de los ejes centrales de la agenda productiva provincial.
La presentación adquiere una dimensión particular porque no se trata de una aparición aislada. Durante 2026, Santa Cruz viene desplegando una estrategia sostenida de promoción internacional de su potencial geológico, con presencia en la PDAC de Toronto, participación en el U.S.-Argentina Critical Minerals Forum y la presentación de un nuevo portfolio de FOMICRUZ en Argentina Mining Norte. Ahora, esa agenda llegó a París, en un encuentro que concentró a gobiernos, empresas e inversores alrededor de los sectores de energía, minería y minerales críticos.
Te puede interesar: Jaime Álvarez habló sobre Cerro Negro: “Las legislaciones y las reglamentaciones se tienen que cumplir”
La Argentina Week se desarrolló entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre en distintos ámbitos de París, incluyendo la OCDE, la Agencia Internacional de Energía y la Cámara de Comercio Internacional. La agenda reunió a funcionarios nacionales, 13 gobernadores y representantes empresariales con el objetivo de presentar oportunidades de inversión de la Argentina ante actores internacionales.
En ese escenario, Santa Cruz llevó una propuesta que excede la tradicional matriz minera basada fundamentalmente en oro y plata. El mensaje provincial incorporó recursos que forman parte de una discusión global cada vez más vinculada con la seguridad energética, la transición tecnológica y la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento de determinados minerales.
El uranio ocupa un lugar central en esa agenda. Durante la PDAC 2026, el Gobierno de Santa Cruz ya había informado que la provincia identificó recursos de uranio y vanadio y que había recibido consultas de empresas y delegaciones internacionales interesadas en conocer las posibilidades de desarrollo. En esa oportunidad, el ministro Álvarez también señaló que las tierras raras habían generado interés entre inversores y especialistas.
La búsqueda de capital para estos recursos tiene además un correlato concreto en el territorio. Entre los proyectos que la provincia viene promocionando se encuentra Sofía, en el norte santacruceño, donde FOMICRUZ trabaja asociada con Sophia Energy en exploración de uranio y vanadio. La información presentada públicamente sobre el proyecto señala un área prospectiva de al menos 8.000 hectáreas para uranio y vanadio y, en paralelo, trabajos de exploración por tierras raras en el sector occidental del proyecto. Se trata de resultados y estimaciones de carácter exploratorio, que todavía requieren nuevas tareas técnicas para determinar la existencia, continuidad y eventual viabilidad económica de los recursos.
Ese punto es clave para entender el alcance de la estrategia provincial. Santa Cruz no está presentando en París una nueva mina de uranio ni una operación de tierras raras lista para producir. Está presentando un territorio con indicios y proyectos exploratorios que buscan transformarse en oportunidades de inversión.
La diferencia no es menor. La exploración es precisamente la etapa en la que se determina si una concentración mineral puede convertirse eventualmente en un recurso y, posteriormente, si ese recurso puede sostener un proyecto económicamente viable. Entre ambos momentos existe un recorrido que incluye exploración adicional, estudios técnicos, evaluación económica, permisos y construcción.
Pero el interés internacional por estos minerales tampoco es circunstancial. El propio Gobierno nacional llevó a la Argentina Week una agenda específica sobre energía, minerales críticos y energía nuclear. El secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, expuso en París sobre las oportunidades de inversión en minería de uranio y sobre la estrategia nacional para recuperar la producción de este mineral, ampliar la escala económica del sector nuclear y generar nuevos proyectos, exportaciones y empleo calificado.
Para Santa Cruz, esa agenda nacional abre una ventana particular. La provincia posee una actividad minera metalífera consolidada, infraestructura y conocimiento acumulado alrededor de la exploración y producción de oro y plata, pero al mismo tiempo busca ampliar su cartera hacia minerales considerados estratégicos.
El cambio de enfoque ya había quedado expuesto durante la participación santacruceña en PDAC. Allí Álvarez señaló que el tradicional perfil de oro y plata del Macizo del Deseado puede complementarse con uranio, vanadio y tierras raras. Desde la provincia se informó además que las consultas recibidas durante el encuentro canadiense fueron numerosas y que FOMICRUZ aportó información geológica a potenciales inversores.
Meses después, FOMICRUZ llevó esa misma estrategia a Argentina Mining Norte, donde presentó un portfolio de propiedades con oportunidades vinculadas con oro, plata, uranio, vanadio y tierras raras. Entre los proyectos promocionados estuvieron San Agustín, Chicho, San Pedro, Argenta y Caballo Blanco-La Solita.
El paso siguiente fue el U.S.-Argentina Critical Minerals Forum realizado en Buenos Aires, donde Santa Cruz volvió a presentar sus posibilidades en minerales críticos ante representantes gubernamentales, empresas y actores financieros de Estados Unidos y Argentina. La provincia planteó allí la incorporación de sus proyectos a las nuevas cadenas internacionales de minerales críticos.
París representa, entonces, otro escenario dentro de una misma estrategia.
Y en esa estrategia conviven dos recursos de naturaleza diferente pero que Santa Cruz busca posicionar bajo una misma lógica de desarrollo: energía y minería.

Palermo Aike fue presentado como uno de los grandes activos energéticos de la provincia. El Gobierno santacruceño viene trabajando junto a CGC para incorporar tecnología y conocimiento aplicado al desarrollo de recursos no convencionales, con el objetivo de transformar el potencial geológico de la formación en producción hidrocarburífera. En abril, durante una misión a Canadá, el gobernador Claudio Vidal había planteado precisamente la necesidad de incorporar tecnología e inversiones para acelerar ese proceso.
En París, esa misma idea apareció integrada a una presentación más amplia: Santa Cruz no solamente busca desarrollar los recursos que ya conoce y produce, sino también instalar ante inversores internacionales aquellos que todavía están atravesando las primeras etapas de conocimiento y evaluación.
La oportunidad, por lo tanto, no está únicamente en cuánto mineral existe debajo del territorio santacruceño. Está también en la capacidad de convertir ese potencial geológico en proyectos concretos, atraer capital para exploración, incorporar tecnología, generar conocimiento local y construir cadenas de proveedores y empleo alrededor de los futuros desarrollos.
Te puede interesar también: Lo que PDAC nos dejo… luces y sombras de la edición 2026 de la feria minera mas importante del mundo
Ese es probablemente el aspecto más relevante de la presentación realizada en París. Para una provincia cuya minería metalífera ya forma parte de su estructura productiva, la discusión comienza a ampliarse hacia una nueva generación de proyectos.
El desafío será transformar el interés internacional en actividad sobre el terreno.
Porque entre mostrar un recurso en una presentación internacional y convertirlo en una operación minera existe todavía un largo camino. Santa Cruz ya comenzó a recorrerlo.





























