La minería argentina suma un nuevo protagonista de peso que busca posicionarse en el mapa estratégico de la transición energética. A través de Integra Tierras Raras S.A., empresa subsidiaria del holding Integra Capital, el empresario José Luis Manzano formalizó la solicitud de cinco permisos de exploración minera ante la Secretaría de Minería de Río Negro.
La iniciativa abarca una superficie total de 49.538 hectáreas distribuidas entre los distritos de Valcheta y Los Menucos, una región que históricamente ha llamado la atención de los geólogos por sus anomalías radiométricas y antecedentes favorables para la presencia de minerales radiactivos.

Las presentaciones administrativas —tramitadas bajo los expedientes Bagual 2, Bagual 16, Bagual 17, Bagual 18 y Bagual 19— iniciaron formalmente su recorrido tras la publicación de los edictos en el Boletín Oficial de la provincia. Aunque la denominación social de la firma sugiere un foco exclusivo en los elementos del grupo de los lantánidos, la documentación técnica presentada ratifica que el objetivo primario de las prospecciones es el uranio, figurando las tierras raras como minerales asociados.
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El movimiento se alinea con la trayectoria de expansión de Integra Capital, un conglomerado con presencia diversificada en hidrocarburos, medios e infraestructura, que en el segmento minero ya opera activos de litio e inversiones metalíferas en Argentina y Perú.
La elección de Río Negro responde a una combinación clave de geología favorable y seguridad jurídica. Mientras el proyecto Amarillo Grande de Blue Sky Uranium representa el desarrollo de uranio más avanzado del país y la reciente puesta en marcha de Calcatreu marca el ritmo de la actividad local, la provincia sostiene un marco normativo competitivo: no posee restricciones legislativas para la minería de uranio y se encuentra adherida al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Asimismo, la disposición geográfica de las áreas solicitadas —cuatro de las cuales integran un bloque prácticamente continuo cerca de Los Menucos— permitirá a la compañía optimizar la logística y la planificación operativa ante eventuales campañas geológicas de campo.
Un mercado estratégico en la mira de la soberanía energética
El interés del grupo privado se da en un contexto donde el uranio vuelve a cobrar un rol central en la agenda energética global y nacional. A nivel internacional, el resurgimiento de la energía nuclear como fuente de base libre de emisiones de carbono ha revalorizado las reservas mundiales del mineral.
En el plano local, la lectura estratégica es igual de contundente: Argentina importa actualmente unas 220 toneladas anuales de uranio para alimentar su parque nuclear —Atucha I, Atucha II y Embalse—, a pesar de poseer recursos identificados en el subsuelo que permitirían autoabastecer la demanda de las centrales durante décadas. Reactivar la producción nacional aparece así como un paso coherente dentro del Plan Nuclear Argentino y del desarrollo de tecnología propia como los reactores modulares.

Por el momento, los proyectos de la serie Bagual se encuentran en una etapa incipiente de carácter estrictamente exploratorio. La empresa deberá completar los pasos administrativos inmediatos, que incluyen las notificaciones a los propietarios superficiarios y la obtención de las correspondientes declaraciones de impacto ambiental antes de iniciar cualquier muestreo sobre el terreno.
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Solo el avance de los trabajos geológicos determinará si la zona alberga depósitos con viabilidad comercial. Sin embargo, la entrada de un actor con la capacidad financiera y la estructura de Integra Capital ratifica que el distrito rionegrino continúa ganando tracción como uno de los polos mineros más dinámicos del país.






























