Alarma: La situación laboral en Santa Cruz atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) Zona Norte declaró el estado de alerta y movilización ante la pérdida de más de 2.000 puestos de trabajo, principalmente vinculados al freno de la actividad hidrocarburífera y la paralización de obras de infraestructura en distintas localidades del norte provincial.
Te puede interesar: UOCRA advirtió que quitar fondos de UNIRSE pondría en riesgo más de 500 empleos en Santa Cruz
El reclamo del gremio volvió a instalar en la agenda pública la necesidad de generar nuevas fuentes de empleo y, en ese escenario, la minería aparece como uno de los sectores con mayor capacidad para absorber mano de obra local, especialmente en actividades vinculadas a la construcción, mantenimiento e infraestructura dentro de los proyectos productivos.

En los últimos días, distintos reclamos laborales en la zona norte también tuvieron como destinatarias a empresas vinculadas a la actividad extractiva. En Pico Truncado, un grupo de desocupados realizó cortes sobre la Ruta Provincial 43 solicitando oportunidades laborales en compañías mineras y petroleras, argumentando haber completado capacitaciones y estudios preocupacionales sin lograr incorporarse al mercado laboral.
Paralelamente, la UOCRA expresó su preocupación por la posible desvinculación de alrededor de 50 trabajadores de empresas contratistas que prestan servicios para la operación de Newmont Cerro Negro, situación que el gremio busca revertir mediante gestiones y medidas sindicales.
La realidad expone un fenómeno que se viene profundizando en los últimos años: la minería se ha convertido en uno de los principales refugios laborales para trabajadores de la construcción afectados por la caída de otras actividades económicas. Sin embargo, la capacidad de absorción del sector no es ilimitada y depende de la evolución de los proyectos en producción, las inversiones en exploración y el desarrollo de nuevas obras dentro de los yacimientos.
En Santa Cruz operan actualmente algunos de los proyectos auríferos y argentíferos más importantes del país, entre ellos Cerro Vanguardia, Cerro Negro, Don Nicolás, San José-Huevos Verdes. La continuidad de las inversiones y la ejecución de obras asociadas a estas operaciones son observadas con atención por los sectores sindicales debido a su impacto en la generación de empleo.
El conflicto también reavivó el debate sobre la utilización de recursos provenientes del Fondo UNIRSE para financiar obras públicas que permitan sostener puestos de trabajo en toda la provincia. Desde distintos sectores políticos surgieron planteos para destinar parte de esos recursos a infraestructura y generación de empleo local.
Mientras continúan las protestas y los reclamos, el desafío para Santa Cruz parece concentrarse en encontrar mecanismos que permitan transformar el potencial de sectores como la minería en oportunidades concretas para los trabajadores que hoy permanecen fuera del mercado laboral.
La situación deja en evidencia que el empleo continúa siendo una de las principales preocupaciones de los santacruceños y que cualquier proyecto productivo de magnitud, especialmente en minería y energía, será observado también por su capacidad para generar trabajo genuino y sostenible en las comunidades de la provincia.
Te puede interesar también: Vidal encabezó una mesa de trabajo con empresas mineras y la UOCRA
Para conocer empresas proveedoras que forman parte del entramado productivo minero patagónico y generar nuevas oportunidades de vinculación comercial, invitamos a recorrer el Directorio de Empresas de Extremo Minero. También se encuentra disponible la nueva Guía de Profesionales, una herramienta pensada para fortalecer el desarrollo del talento y los servicios especializados vinculados a la industria.




























