En un paso decisivo hacia la desregulación administrativa y la transformación digital del ámbito corporativo, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) oficializó la implementación del nuevo Certificado de Trabajo en formato 100% electrónico, a través de la publicación de la Resolución General 5848/2026. Esta medida reglamenta el uso del Formulario F. 984, sustituyendo definitivamente el tradicional documento en soporte físico para dar cumplimiento al Artículo 80 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT).
Para el entramado de proveedores y PyMEs que prestan servicios en la industria minera, donde la rotación de personal y los esquemas operativos exigen dinámicas de contratación y desvinculación sumamente ágiles, esta actualización representa un alivio directo en la carga burocrática. A partir de ahora, las empresas empleadoras podrán generar la certificación de manera automatizada a través del sistema de «Simplificación Registral» con clave fiscal. Al integrarse de forma directa con las bases de datos del organismo, se elimina la necesidad de firmas hológrafas, remitiendo la validación al entorno digital seguro del Estado.
Por su parte, los colaboradores desvinculados podrán acceder a su documentación de forma inmediata e independiente mediante la plataforma web institucional (sección «Trabajo en Blanco») o a través de sus canales de Home Banking autorizados.
El verdadero impacto estratégico de esta reforma para los mandos medios y directores de Recursos Humanos radica en el blindaje legal y la optimización de los tiempos. Históricamente, las demoras y los errores formales en la confección y entrega física de las certificaciones del Artículo 80 han sido uno de los principales focos de intimaciones y litigiosidad laboral innecesaria. Al estandarizarse los plazos y la validación automática, las contratistas reducen exponencialmente su exposición al riesgo legal por contingencias administrativas de baja.
La digitalización de los procesos laborales no es una tendencia a futuro, sino una exigencia actual para sostener la competitividad operativa. Mantener las estructuras corporativas alineadas a estas normativas es indispensable para proteger el desarrollo del sector.
Fuente: Boletín Oficial de la Republica Argentina





























