La designación de Leandro «Tico» Ramírez como representante suplente de FOMICRUZ en el Comité Administrativo del Fideicomiso Público para el Desarrollo de Puerto Deseado abre una nueva instancia de participación para la comunidad en uno de los espacios donde se definen inversiones estratégicas para el crecimiento de la localidad.
La decisión fue aprobada por el Directorio de FOMICRUZ y comunicada formalmente al Honorable Concejo Deliberante de Puerto Deseado, en el marco de la Ordenanza N.º 7016. Pero detrás de la designación existe un proceso de trabajo institucional que comenzó mucho antes, a partir de una preocupación concreta del sector comercial y productivo: lograr que las oportunidades generadas por la actividad minera tengan una mayor participación local.
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Ramírez, actual presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Afines de Puerto Deseado, explicó en diálogo con Extremo Minero que este camino comenzó cuando la institución empezó a plantear la necesidad de que las empresas y proveedores de la localidad pudieran formar parte de los procesos vinculados a las obras financiadas con recursos del fideicomiso.
«Este es un trabajo que se viene realizando desde hace bastante tiempo. Empezamos a visibilizar la falta de participación de las empresas locales en este tipo de licitaciones, como las primeras que se iniciaron con dinero del fideicomiso», señaló.
El dirigente recordó que esa situación alcanzaba directamente a comerciantes y proveedores de la ciudad que forman parte de la Cámara de Comercio, pero también a trabajadores locales que no estaban teniendo las mismas oportunidades de incorporarse a esos procesos.
«Antes de dirigirme a una reunión donde hicimos el reclamo junto a CAPROMISA, me acerqué a consultar si los proveedores habían podido participar y también vimos que trabajadores de la localidad habían quedado afuera. Todo ese tipo de situaciones fueron las que empezamos a visibilizar», explicó.
Ese trabajo de representación fue generando nuevos espacios de diálogo. La participación de Ramírez en ámbitos vinculados a la actividad minera, como la Expo Minera realizada en Santa Cruz, y las reuniones mantenidas con distintos actores del sector permitieron fortalecer un vínculo institucional que finalmente derivó en esta incorporación al fideicomiso.
Según explicó, uno de los aspectos que fue valorado por FOMICRUZ fue justamente su pertenencia a la comunidad.
«Ellos le dan un valor agregado a que yo sea de la localidad. Sé muy bien cuáles son las necesidades que tiene Puerto Deseado», afirmó.
La llegada de Ramírez al comité representa, para el sector comercial y productivo, la posibilidad de que exista una mirada vinculada directamente con la realidad cotidiana de quienes generan empleo y actividad económica en la ciudad.
«Creo que las empresas de la localidad, los proveedores y los trabajadores van a tener una persona dentro del comité que va a buscar que tengan una participación más activa», sostuvo.
En ese sentido, el presidente de la Cámara de Comercio remarcó la importancia del denominado efecto derrame de la actividad minera, entendiendo que el verdadero impacto de una inversión no termina en la obra construida, sino en todo el movimiento económico que puede generar alrededor.
«Creo mucho en el derrame, en el buen sentido. Una empresa que trabaja con trabajadores de la localidad tiene una persona que gasta acá, que consume acá, y eso hace que el dinero que circula en la calle sea mucho mayor», expresó.
Para Ramírez, uno de los principales desafíos será que los recursos del fideicomiso puedan traducirse en obras concretas, pero también en mayores oportunidades para las empresas deseadenses.
«El principal beneficio para la localidad es que se genere más trabajo y más derrame económico. Voy a pregonar activamente para que las empresas que participen de este tipo de obras de infraestructura puedan contratar gente de acá y comprar en Puerto Deseado», indicó.
El dirigente también hizo hincapié en la necesidad de que los procesos avancen y que las obras puedan ser disfrutadas por la comunidad.
«Agilizar los procesos es algo vital. Que las obras se concreten, que se finalicen y que se inauguren, porque la localidad tiene que avanzar», sostuvo.
Ramírez aclaró que su presencia dentro del comité tendrá una mirada constructiva y orientada a acompañar el desarrollo de los proyectos.
«Yo no vengo a poner el palo en la rueda. Vengo a que el proceso se realice de la manera correcta, que el dinero se utilice de la mejor manera y siempre buscando el beneficio de la comunidad, porque somos parte de ella», afirmó.
A futuro, el presidente de la Cámara de Comercio plantea que el gran desafío es que la minería pueda dejar una huella positiva en Puerto Deseado, más allá del tiempo de explotación de los recursos.
«La minería trabaja sobre un recurso no renovable. La pregunta es qué va a dejar la minería en Puerto Deseado. Todavía tenemos tiempo de cambiar esa realidad», reflexionó.
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Y agregó: «El sector minero, tanto privado como desde el lugar que me toca representar, tiene que tener un compromiso determinante con la localidad de influencia. El objetivo debe ser que Puerto Deseado sea lo más beneficiado posible».
Leandro Ramirez, gestión visible y sostenida
Durante su gestión al frente de la Cámara de Comercio, Industria y Afines de Puerto Deseado, Leandro Ramírez, junto a José «Colo» Uribe y la comisión directiva, impulsó un proceso de recuperación y fortalecimiento de la institución, poniendo en valor su funcionamiento, retomando la participación de los socios y reposicionándola como un actor activo dentro de la agenda productiva local. Ese trabajo permitió reconstruir vínculos con empresas, organismos y entidades del sector, promoviendo una mayor participación de los proveedores deseadenses en las oportunidades vinculadas al desarrollo minero.
La designación de Leandro Ramírez dentro del Comité Administrativo del Fideicomiso para el Desarrollo de Puerto Deseado representa una nueva oportunidad para fortalecer el vínculo entre la actividad minera, el sector privado local y la comunidad. El desafío será transformar esos recursos en infraestructura, empleo, movimiento económico y oportunidades que permanezcan en la ciudad.





























