Noticias, empresas y protagonistas de la minería argentina   ·   20 de agosto de 2026    ·   08:03 hs
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UOCRA volvió a la Ruta 3 en Piedra Buena y reclama por los fondos para reactivar las represas

UOCRA volvió a la Ruta 3 en Piedra Buena y reclama por los fondos para reactivar las represas

Skyper AMUTMIN
Skyper ASIJEMIN
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La protesta vuelve a poner en escena una pregunta que Santa Cruz arrastra desde hace meses: si los fondos para reactivar la represa Jorge Cepernic fueron desembolsados, ¿por qué la obra todavía no recuperó el ritmo y el empleo que se habían anunciado?

Trabajadores de la UOCRA realizan este miércoles un corte parcial de tránsito sobre la Ruta Nacional 3, a la altura del puente sobre el río Santa Cruz, en Comandante Luis Piedra Buena. La medida genera demoras en la circulación y tiene como eje un reclamo que excede al tránsito: la situación del empleo en la construcción y la demora en la puesta en marcha efectiva de las obras de las represas.

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Desde primeras horas de la mañana, trabajadores nucleados en la denominada Comisión Linterna de Represas de la UOCRA se concentraron en el sector. El gremio planteó que el objetivo es llevar al Gobierno nacional la preocupación por el nivel de desocupación que atraviesa la actividad en Santa Cruz y exigir que se acelere la liberación de los recursos destinados a la reactivación del complejo hidroeléctrico.

El reclamo por los fondos vuelve al centro de la escena

La protesta tiene un punto concreto. Desde la UOCRA sostienen que los fondos destinados a la reactivación de las represas ingresaron al país hace más de cinco meses, pero que todavía no se produjo la disponibilidad efectiva de los recursos necesaria para recuperar el ritmo de trabajo.

El gremio asegura además que la empresa constructora comenzó a reducir gastos y personal en el frente de obra como consecuencia de las dificultades financieras generadas por la falta de disponibilidad de los fondos.

La afirmación debe ser entendida como el planteo de los trabajadores. La documentación disponible muestra que en enero se produjo un desembolso de US$150 millones del financiamiento chino: US$136 millones fueron acreditados en el país y otros US$14 millones quedaron destinados a pagos vinculados con equipamiento en China.

Sin embargo, el ingreso del dinero no significó automáticamente el reinicio pleno de la obra.

En marzo, el Gobierno nacional anunció que ENARSA había alcanzado un acuerdo con los contratistas para resolver controversias acumuladas durante años y encaminar la reanudación del proyecto. En ese momento, la administración nacional señaló que la represa Jorge Cepernic, con un avance cercano al 46%, sería la prioridad.

El problema es que el anuncio de reactivación y la reactivación efectiva no fueron de la mano.

Una investigación publicada por LA NACION en junio señaló que, casi cuatro meses después del anuncio oficial, los trabajos todavía no habían retomado un ritmo significativo en territorio santacruceño. El traspaso del proyecto desde ENARSA hacia la Secretaría de Obras Públicas había generado un proceso de revisión documental y administrativa, mientras se esperaba la recomposición de los equipos y la definición de distintos aspectos necesarios para volver a movilizar la obra.

La misma información indicó que los US$150 millones desembolsados en enero permanecían en las arcas del Estado y serían utilizados a medida que comenzaran los trabajos de campo. También señaló que para nuevos desembolsos era necesaria la formalización de la Adenda XII.

La dimensión del reclamo de la UOCRA se entiende mejor cuando se observa el impacto que tendría la reactivación de Jorge Cepernic sobre el empleo.

En enero, cuando se confirmó el desembolso de los fondos, el Gobierno provincial había informado que el reinicio de la obra permitiría incorporar alrededor de 1.800 trabajadores directos y generar unos 2.200 puestos indirectos.

Para una provincia que atraviesa una fuerte contracción de la construcción, se trata de una cifra significativa.

Según datos del IDARC citados este miércoles por TiempoSur, el empleo registrado en la construcción santacruceña acumulaba durante el primer semestre de 2026 una caída interanual del 40%, el peor desempeño entre las provincias argentinas. Desde noviembre de 2023, la pérdida acumulada superaría el 70%.

Es precisamente sobre ese escenario donde la UOCRA coloca el reclamo por las represas.

El argumento del sindicato es directo: mientras la obra pública nacional perdió peso como generadora de empleo y la actividad privada todavía no logra compensar esa caída, la reactivación de Jorge Cepernic aparece como una de las pocas obras capaces de incorporar trabajadores en una escala masiva.

Las represas sobre el río Santa Cruz acumulan más de una década de demoras, modificaciones contractuales y controversias financieras.

El Gobierno nacional informó en marzo que las obras habían quedado atravesadas por incumplimientos contractuales, falta de actualización de precios y reclamos acumulados. Según esa información oficial, la contratista había acumulado reclamos por más de US$700 millones, mientras que para completar ambas represas todavía se requerirían alrededor de US$5.000 millones de inversión.

El complejo está integrado por las represas Jorge Cepernic y Néstor Kirchner. La primera es actualmente la prioridad por su mayor grado de avance. El Gobierno nacional estima que podría finalizarse en 2030, con una potencia instalada de 360 MW y una generación prevista de 1.860 GWh anuales.

La segunda, en cambio, mantiene un nivel de avance considerablemente menor y no aparece como prioridad inmediata.

El financiamiento también explica parte de la complejidad del proyecto. El acuerdo original contempla un financiamiento de aproximadamente US$4.714 millones. Con el desembolso de enero, el monto transferido acumulado rondaría los US$2.000 millones.

Por eso, el conflicto actual no pasa solamente por saber si existe dinero. La discusión central es cuándo esos recursos pueden convertirse nuevamente en maquinaria trabajando, empresas operando y trabajadores cobrando un salario en la obra.

Piedra Buena vuelve a ser el punto de presión

El corte parcial de este miércoles tiene entonces una dimensión que excede ampliamente la interrupción momentánea de la Ruta Nacional 3.

El puente de Piedra Buena se convirtió nuevamente en el escenario elegido por los trabajadores para hacer visible un problema que lleva meses sin una resolución definitiva: la distancia entre los anuncios de reactivación y la recuperación concreta del empleo.

Desde la UOCRA anticiparon además que realizarán nuevas presentaciones ante autoridades nacionales y provinciales.

Mientras tanto, la circulación por el sector permanece afectada por la protesta y los trabajadores esperan respuestas.

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El dato político y económico detrás del corte es difícil de ignorar: Santa Cruz ya recibió el anuncio de los fondos, ya recibió el anuncio de la reactivación y ya recibió la promesa de miles de puestos de trabajo. Lo que todavía falta ver es cuándo esa reactivación llegará efectivamente al territorio.

Y esa es, en definitiva, la pregunta que vuelve a instalar la UOCRA desde el puente de Piedra Buena: ¿cuánto falta para que los dólares destinados a las represas se transformen en obra y empleo?

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